Hoy llega una clienta holandesa, súper simpática:
— « Quiero prolongar mi estancia hasta el lunes »
Yo: perfecto, buen plan, sol, tranquilidad… todo va bien.
Ella:
— « Sí, estamos súper bien aquí »
Yo, en mi cabeza: cliente feliz = yo feliz.
Spoiler: no duró mucho.
Le explico:
Estamos a viernes → viernes, sábado y domingo = 3 noches más. Hasta ahí, todo lógico. Pero… plot twist. La señora vuelve una hora más tarde con su marido:
— « Queremos el reembolso de una noche »
Yo:
Reviso:
ya habían pagado del 29.04 y 30.04. Miércoles → jueves → salida viernes = 2 noches. Todo correcto.
Pero ellos:
— « Nos vamos el lunes, así que no pagamos la noche del domingo »…
Silencio.
Yo, empezando a dudar de mi vida, de mis estudios y de toda la existencia:
“¿Y si soy yo la que está equivocada?”
“¿Y si las matemáticas cambiaron y nadie me avisó?”