Queridos clientes difíciles:
Sí, el camping tiene recepción.
Sí, hay una persona detrás del mostrador.
Y no, esa persona no es un robot programado para aguantarlo todo sin cansarse. Cuando llegáis, normalmente ya llevamos horas resolviendo problemas que ni imagináis: fugas de agua, averías eléctricas, reservas mal hechas, clientes enfadados, personal ausente, urgencias técnicas, llamadas constantes y mil cosas más que pasan detrás de un camping “tranquilo”.
Por eso, cuando alguien monta un drama porque la recepción estuvo cerrada 15 minutos, porque llovió, porque hay hojas en el suelo o porque no hay Wi-Fi.....sinceramente, a veces cuesta mantener la paciencia.
Y luego están las reseñas Google.
Clientes que ponen una estrella porque la piscina municipal estaba cerrada… aunque ni siquiera pertenece al camping. Porque sí: la piscina está al lado, tenemos acuerdo de acceso para nuestros clientes, informamos de los horarios y periodos de apertura… pero seguimos recibiendo enfados y malas reseñas por decisiones que no dependen de nosotros.
O clientes enfadados porque el puente está cerrado y tienen que hacer kilómetros de desvío.
¿De verdad creéis que el camping decidió cerrar un puente?
Nosotros no construimos carreteras, no gestionamos obras públicas y tampoco podemos mover un río para que vuestra autocaravana pase más rápido. Aun así, avisamos del desvío, explicamos las rutas, respondemos llamadas, repetimos las indicaciones veinte veces al día y seguimos escuchando quejas como si todo fuera culpa nuestra. No somos máquinas. No controlamos la lluvia, los mosquitos, el calor, el tráfico, las obras públicas ni las decisiones del ayuntamiento. Y tampoco podemos adivinar problemas que nadie viene a comunicar en recepción antes de escribir una reseña destructiva en internet.
Y aunque muchos no lo crean, intentamos ayudar incluso cuando nos habláis mal. Incluso cuando llegáis agresivos. Incluso cuando tratáis al personal como si no fueran personas.
Un camping no funciona solo. Detrás hay gente cansada, trabajando desde la mañana hasta la noche para que vuestras vacaciones salgan bien. Así que la próxima vez que algo pequeño no salga perfecto, respirad un momento antes de atacar a quien lleva 18 horas intentando mantener todo en pie.
Si supieran lo que aguantamos…